Rosácea: cuidados en tu rutina y maquillaje

La rosácea es una enfermedad crónica inflamatoria en la zona central del rostro. ¿La sufres? Incorporando los productos adecuados a tu rutina podes mejorar visiblemente el aspecto y textura de tu piel.

La rosácea es una afección inflamatoria, crónica y cíclica de la piel que suele afectar al rostro, aunque también puede extenderse a otras áreas como el cuello y la zona del escote. Su principal síntoma es la aparición de enrojecimiento e irritación en la piel y que posteriormente puede derivar en la formación de pápulas y pústulas, es decir, granos de pus muy similares a los que aparecen con el acné.  

Las personas más afectadas por rosácea son aquellas con pieles blancas y generalmente perjudica más a mujeres que a hombres. Los síntomas se comienzan a desencadenar, cuando se padece por causas genéticas, a los veinte años. En la etapa de los treinta años es el momento de mayor manifestación y la enfermedad tiene una alta prevalencia a los cuarenta.

Esta afección se puede controlar con un tratamiento médico y con una rutina de belleza que ayudará a minimizar sus síntomas y mantener la piel en buen estado. Te contamos cuáles son algunos de los productos que podrán ayudarte, no dejes de visitar nuestros locales para tener una consulta personalizada con nuestras expertas de belleza.

Limpieza

La limpieza facial debe ser extremadamente suave, con productos específicos para pieles sensibles o con rosácea ya que retiran eficazmente las impurezas pero a la vez hidratan y calman la piel. Es importante evitar productos exfoliantes o tónicos con alcohol ya que  reactivarán la sensibilidad. Limpiá tu rostro a la mañana y a la noche con agua templada  (ni muy fría ni muy caliente) y seca con suaves golpecitos de toalla, sin frotar.

En caso de que tu dermatólogo te haya recetado algún tipo de medicación tópica, aplicala justo después de limpiar tu rostro y esperá 10 minutos para aplicar tu tratamiento, maquillaje y protector solar. De este modo la medicación penetrará bien en la piel y cumplirá su función.

Tratamiento

Para reducir los síntomas de la rosácea como el enrojecimiento, la irritación y la picazón, es importante usar una crema hidratante que contenga ingredientes que calman la dermis y reducen la aparición de rojeces. Además crean una barrera protectora contra la humedad y residuos que pueden causar infecciones y dañar la piel. Las cremas ayudarán a que la superficie cutánea esté sana y fuerte y así pueda protegerse mejor de los agentes irritantes.

Los tratamientos exfoliantes mecánicos y los peelings químicos están contraindicados en estos casos. La piel es muy fina y sensible, así que será mejor que los evites.

Maquillaje

Lo hemos mencionado en otros artículos, y seguramente lo seguiremos haciendo, pero la correcta limpieza e hidratación es el secreto de un gran maquillaje. Y en el caso de una piel sensible o con rosácea si saltas estos pasos lo único que lograrás es que la piel absorba el maquillaje  y se irrite a lo largo del día.

Las bases que elijas tienen que ser bien livianas y al igual que el tratamiento con agentes calmantes para mantener el tono de la piel equilibrado durante varias horas. Los primers y correctores con tonalidad verde son el aliado perfecto para este tipo de pieles ya que neutralizan la tonalidad rojiza y permiten emparejar y crear un solo tono de piel, además podes llevarlos con vos y retocar cuando sea necesario. No olvides sellar tu makeup con polvo para garantizar durabilidad y evitar brillos indeseados.

Como en muchos casos de enfermedades de la piel la rosácea se incrementa cuando se expone la piel al sol sin protección. La aplicación de un protector solar es fundamental en personas que padecen esta afección por lo cual te recomendamos la aplicación diaria de un protector con un factor mínimo de 30. Aplícalo a diario y verás cómo, además de proteger tu piel de los rayos UV, te ayuda a minimizar los brotes de rosácea.

 

Por: Cecilia Castaño - Beauty Editor & Makeup Artist Juleriaque